Las tecnologías eólica, solar y similares concentraron en 2019 casi tres cuartas partes de las nuevas instalaciones energéticas puestas en marcha en todo el mundo.

Casi las tres cuartas partes de la nueva capacidad de generación de electricidad construida en 2019 utiliza energía renovable, lo que representa una cifra histórica. Un nuevo informe de la Agencia Internacional de Energía Renovable (Irena) demuestra que la tecnología solareólica y otras tecnologías verdes proporcionan ya más de un tercio de la energía mundial.

Europa y los Estados Unidos parecen haber tomado una mayor conciencia, a tenor del hecho que en 2019 las renovables representaron como mínimo el 70 por ciento del total de la expansión de la capacidad en prácticamente todas las regiones, sin contar África y Oriente Medio. Además, el año pasado se desmantelaron más plantas de energía de combustibles fósiles que las que se construyeron.

Sin embargo, este rápido crecimiento de las energías renovables no es todavía suficiente. En Asia, Medio Oriente y África siguen creciente en número de plantas de carbón y de gas. En el Medio Oriente, que posee la mitad de las reservas mundiales de petróleo, solo el 26% de la nueva capacidad de generación de electricidad construida en 2019 fue renovable.

Según el informe de Irena, la proporción correspondiente a las renovables en el total de la capacidad energética mundial se incrementó en 2019 hasta un 34,7 por ciento, en comparación con el 33,3 por ciento registrado a finales de 2018.

Los datos confirman que, en la última década, se han invertido alrededor de 3 billones de dólares en energías renovables en todo el mundo. Pero las inversiones anuales deberían duplicarse para 2030 para hacer frente a la emergencia climática, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y frenar las consecuencias en el medio ambiente.

El gráfico muestra el crecimiento de la capacidad de energía renovable. (Irena / Irena)

Los datos de Irena muestran que la energía verde total instalada hasta la fecha en todo el mundo creció un 7,6%, con Asia, dominando un 54 por ciento del total de las adiciones y situándose a la cabeza del crecimiento.

Sin embargo, el estudio refleja también que el aumento en la nueva capacidad de energía renovable se desaceleró ligeramente en 2019, pasando de 179GW a 176GW pero esa nueva potencia de combustible fósil también disminuyó.

Pese a que la expansión de las energías renovables se desaceleró el año pasado, el crecimiento total de la energía renovable fue 2,6 puntos superior al de los combustibles fósiles. Las energías renovables, pues, siguen a la cabeza de la expansión energética. Entre ellas, las energías solar eólica aportaron el 90 por ciento del total de la capacidad renovable agregada en 2019.

«La energía renovable es una fuente de energía nueva y rentable que protege de volatilidad a los mercados energéticos y a los usuarios, apoya la estabilidad económica y estimula el crecimiento sostenible», asegura el director general de IRENA, Francesco La Camera. «El hecho de que las adiciones de energía renovable representaran la mayor parte de la capacidad nueva el año pasado, pone de manifiesto que son muchos los países y las regiones que reconocen el grado en que es posible obtener resultados positivos de la transición energética”, añade.

Para La Camera, si bien esta trayectoria es positiva, “es necesario seguir trabajando para conducir la energía global hacia la senda del desarrollo sostenible y la mitigación del cambio climático, dos factores que aportan importantes beneficios económicos”

El estudio de Irena aporta datos según las diferentes energías renovables. Así, la energía solar proporcionó el 55% de la nueva capacidad, principalmente en Asia, con China, India, Japón, Corea del Sur y Vietnam a la cabeza. Otros aumentos importantes se observaron en España, así como en Estados Unidos, Australia, Alemania y Ucrania.

La energía eólica representó el 34% del total, con casi la mitad en China y adiciones significativas en los Estados Unidos. La capacidad mundial de energía eólica se mantiene justo por delante de la solar, con un 95% de turbinas en tierra.

Otras tecnologías verdes, como la energía hidroeléctrica, la bioenergía, la energía geotérmica y la marina, crecieron modestamente año tras año. La energía geotérmica, que aprovecha el calor de las rocas profundas, está creciendo especialmente en Turquía, Indonesia y Kenia.

 

Fuente: Lavanguardia.com