El confinamiento obligatorio y el comienzo de la temporada de lluvias han permitido mejorar la calidad del aire y despejar el cielo capitalino de la nube de smog que tradicionalmente la cubría.

El cielo de Bogotá volvió a teñirse de azul. El gris que tradicionalmente cubría y asfixiaba la ciudad, desapareció para darle paso a las nubes y los atardeceres naranja y rojo.

La Secretaría de Ambiente del Distrito corroboró en la tarde de este martes la percepción de la ciudadanía. La entidad señaló que durante los últimos cuatro días los niveles de concentración de material particulado registrados a través del Índice Bogotano de Calidad del Aire se mantenían dentro de la escala numérica y de colores en estado favorable. Esto ha permitido que desde la capital se vean de forma imponente los nevados del Tolima y del Ruiz con toda su majestuosidad. 

Estaciones como las de Usaquén, Las Ferias, Guaymaral, Centro de Alto Rendimiento y Suba, que en días pasados habían registrado altos índices de contaminación, hoy presentan una notable mejoría.  

«El aire más limpio y el cielo despejado en la capital ha permitido que muchos ciudadanos puedan observar los picos de los nevados del Tolima y del Ruiz«, explicaron desde la Secretaría.

La reducción de emisiones contaminantes, producto de la cuarentena obligatoria, así como el cambio en las condiciones meteorológicas y el régimen de vientos con el arribo de la temporada de lluvias, han permitido, según los funcionarios de la Secretaría, que la calidad del aire en la ciudad se mantenga en buenas condiciones.

Luego de varios picos de contaminación, producidos principalmente por incendios fuera de la ciudad y vientos que traían ese material particulado, Bogotá volvió a tener una mejor calidad del aire de manera sostenida, situación que le permitió a la administración distrital levantar desde el pasado viernes 3 de abril la alerta amarilla que había decretado desde el 5 de marzo en toda la ciudad.

Según esa entidad, desde el momento en que se presentaron las peores condiciones de calidad del aire hasta cuando se terminó con la alerta, las concentraciones de contaminantes se redujeron en un 81%, en promedio, fenómeno que hoy se ve reflejado en cielos despejados y radiantes.  

Fuente:  Semana Sostenible